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DIOS JUEGA CON EL DADO CUÁNTICO LAS INFINITAS INTERACCIONES SON EL ARJÉ

AFORISMI MEMORABILI – QUOTES TO REMEMBER

Uno stupido che cammina va più lontano di dieci intellettuali seduti.
(Jacques Séguéla)

I NOSTRI AFORISMI – OUR QUOTES

 

La “volontà di potenza” renzista più che una degna pulsione infinita verso il rinnovamento, pare una sub-categoria delle filosofie motivazionali new-age in virtù delle quali se “thoughts become things” (i pensieri diventano cose) perché le parole non possono diventare fatti? Detto altrimenti, sembrerebbe che sia perfetta convinzione della corte renzista e di Matteo Renzi in particolare, che basti affermare l’essenza della realtà (pardon, di una data realtà, quella di cui sono convinti e di cui intendono convincere il popolo italiano) per definire quest’ultima. Da qui a venirne fuori con le anelanti e usate dichiarazioni che hanno costellato questi ultimi 30 mesi di laissez-faire politico, economico, amministrativo, il passo è breve: “Il Jobs Act è stato un successo”, “L’Expo è stato un successo”, “La Riforma costituzionale cambierà l’Italia”, “L’Italia è ripartita”… e in ultimo proprio l’odierno “Abbiamo dimostrato di non essere il problema”.

(Dal “Diario dai giorni del golpe bianco” di Rina Brundu, prossimamente).

Viviana Yaccuzzi Polisena

Image8de Viviana Yaccuzzi Polisena

Albert Einstein dijo “Dios no juega a los dados”.

Stephen Hawking dijo “Dios no sólo juega a los dados. A veces también echa los dados donde no pueden ser vistos”.

Estas frases reflejan fragmentación y dualismo. Por un lado, un Dios, jugador eterno, infinito, omnipotente, energía pura; y por el otro lado, dos dados sólidos y clásicos.

Dios no concibe dados clásicos. No hay separación entre el Dado y Dios. El Dado es cuántico y en él hay un hervidero de infinitas interacciones. El juego es un código.

Se propone una nueva denominación para la Teoría de Hugh Everett III: Infinitas Vibraciones Interactuando. ¿Podemos concebir la Divinidad como una fuente de la cual emanan infinitas vibraciones?

Nuestro universo es una vibración. Hay infinitas vibraciones que interactúan entre sí. Nuestra vibración es una de las infinitas alternativas con un patrón dimensional único.

Cada vibración no es origen ni final de algo, sino fluctuación del Éter cuántico.

Palabras Claves: Dado Cuántico. Éter Cuántico. Interacciones. Infinitas Vibraciones.

Publicado en EIKASIA. Revista Bimestral de Filosofía – ISSN 1885-5679. Oviedo. España. Julio 2016.
http://revistadefilosofia.com/numero71.htm

http://revistadefilosofia.com/71-07.pdf

INTRODUCCIÓN

El problema de medir clásicamente los fenómenos cuánticos

Algunas nociones defendidas a ultranza por la ciencia son: el Universo tuvo un Big Bang y tendrá un Big Crunch o Gran Colapso; el pensamiento no afecta la materia; la instantaneidad es imposible; nada supera la velocidad de la luz; la materia y los campos son lo único real. La ciencia abolió lo espiritual a la hora de hablar del Cosmos y fomentó la posición materialista, esto provocó la profunda crisis moral-antropológica que vive la humanidad. La ciencia actual corre en búsqueda de la partícula más diminuta pero no indaga en lo esencial: el código biológico-geométrico del de la Vida.

Estamos en los albores de un nuevo modelo.

La cuántica nos reveló que la realidad tiene un nivel cuya conducta es diferente a la que observamos diariamente, como ser el comportamiento de las moléculas, la interacción de la materia con la luz, la naturaleza de las reacciones químicas. La cuántica elaboró un formalismo en el cual introduce la idea que el comportamiento de los fotones contradice la conducta de los objetos macroscópicos.

Por ello, la cuántica es la mayor revolución cognoscitiva y cultural en la historia de la humanidad y ello también nos remite a una cuestión neurológica y ontológica.

Los postulados cuánticos generaron debates y diversas interpretaciones. Las interpretaciones son modos clásicos de explicar y describir fenómenos cuánticos. Las interpretaciones abrieron una fisura entre inteligibilidad y naturaleza; es la razón por la cual, a la cuántica debe ser reinventada.

Physicists have spent a century puzzling over the paradoxes of quantum theory. Now a few of them are trying to reinvent it”.[1]

La cuántica se expresa en términos de operadores, función de onda, interacciones,  implexión [2] ; desmontando la ilusión de separabilidad, localidad y distancia.

Para ilustrar el estado de implexión, la física tradicional habla de paradoja de entrelazamiento y superposición.  Schrödinger formuló un experimento mental para expresar las características de dicha paradoja. En su experimento un gato interactúa con un dispositivo dentro de una caja.

En la descripción clásica: a) el gato está vivo o muerto antes de abrir la caja. Esto es observar al gato desde afuera de la caja y realizar mediciones clásicas de un estado no-clásico, de esta manera el cálculo hecho por el observador no se corresponde con las interacciones que hay dentro de la caja; b) al gato se lo concibe como un objeto localizado en un lugar determinado dentro de la caja; pero en los estados cuánticos prima el Ser no el Estar. El Ser es no-localizado por lo tanto la observación clásica no puede localizar los estados cuánticos del Ser. Considerando esta noción De La Torre afirma:

“Si Hamlet, en vez de ser un príncipe danés del siglo XVI, hubiese sido un físico teórico del siglo XX, hubiera expresado su angustia diciendo: ser y no estar; esa es la cuestión de la física cuántica”.[3]

De hecho, el gato no es un gato sino una entidad cuántica (enjambre de información) y el interior de la caja simboliza el estado cuántico. ¿Cómo hacemos para comprender el comportamiento interactivo de ‘objetos’ no-locales? Si logramos hacerlo participaríamos de la interdependencia del todo, y ello nos conduciría a elaborar nuevos axiomas con otras matemáticas que serán el fundamento de la nueva ciencia.

La peculiar característica nos pone frente a una de las más grandes revoluciones, la pérdida de un estado definido en favor de existencia infinita de alternativas reales que existen simultáneamente.

En el presente escrito se hace hincapié en una de las más bellas teorías que ofrece una óptima explicación del Cosmos: la Teoría de Everett III, Formulación de los estados relativos de la mecánica cuántica, ampliada luego por Bruce DeWitt (1971) como La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica. Al respecto, Alberto De La Torre, en su obra Física cuántica para filo-sofos, afirma:

“Everett, en una propuesta que desafía a la más imaginativa ciencia ficción, propone que el universo se parte en dos universos inconexos; en uno el espín queda ‘para arriba’ y en el otro ‘para abajo’. En ambos universos hay un físico que comprueba el resultado del experimento creyendo ser único”.[4]

Esta propuesta tiene la intención de reformular la médula de los Muchos Mundos y mostrar como lo diferente y separado interactúa constantemente. Las interacciones están guiadas por un código biológico-geométrico que anula la lejanía y el aislamiento; en este punto se puede parafrasear a René Thom cuando afirma que descomponer los procesos naturales continuos en hechos aislados es una ilusión de nuestro espíritu.

La nueva denominación que se propone para la Teoría Hugh Everett III es Infinitas Vibraciones Interactuando (Infinite Interacting Vibrations).

Nuestro universo es una vibración. Las infinitas vibraciones surgen del hervidero de interacciones, en consecuencia las vibraciones portan el código de las interacciones. Cada interacción produce una fluctuación en el Éter Cuántico de la cual emana una vibración;   las vibraciones interactúan entre sí.

Estamos intrínsecamente conectados a la vibración en que vivimos, lo que a su vez nos conecta al Éter Cuántico. El Éter es el pegamento más puro que unifica los elementos y sistemas, es el fluido infinitamente elástico e imponderable que permea el Cosmos. El Éter es el pensamiento de Dios hecho sustancia geométrica perfecta.

El feedback es constante y continuo entre el latido del Humano, el latido de la vibración y el latido del Éter. Somos un latido único.

La información que porta nuestra sangre, nuestras neuronas, nuestras emociones y nuestros pensamientos se forja en el entretejido de las interacciones.

DESARROLLO

I

El error de considerar los fenómenos cuánticos dentro del mecanicismo

 

La nueva ciencia se construye con ideas completamente diferentes al modelo estándar, como por ejemplo:

Nada es sólido.

Todo es vibración.

Nuestro universo es una de las infinitas vibraciones.

No existe el aislamiento, aunque los sentidos nos dan ilusión de objetos separados.

Las partículas son entidades cuánticas.

Las entidades cuánticas son enjambres de información que vibran sincronizadas con la geometría del Éter Cuántico. La inteligencia y la consciencia surgen de las interacciones por lo que son no-local.

Materia, sentimiento, emoción y pensamiento son vibración. El Humano está intrínsecamente conectado a todo lo que existe, su energía vibra al compás de las interacciones. Entonces, se puede afirmar que las interacciones son el Arjé, componente de lo que está hecho todo lo que existe.

Los objetos físicos son enjambre de entidades cuánticas vibrando. La cuántica develó que lo existente no es suma de materia fragmentada sino vibración. Somos vibración.

Durante siglos, los científicos hicieron alarde de la sofisticada tecnología para observar el Cosmos y no se plantearon la cuestión de si el Cosmos nos observa.

Cuándo el Cosmos nos observa, se observa a sí mismo. Dicho de otra manera, el Cosmos nos participa de su propia vibración inteligente. Humano y Cosmos son la huella del Gran Jugador que no es otro que el Primer Pensador, cuyo ADN es el código. Por ello el ADN Humano vibra según patrones biológicos-geométricos divinos. El mismo Éter Cuántico vibra a modo de latido. El latido es el del ADN divino que siembra información por doquier.

Nuestra noción de partida es la de Bernard D´Espagnat que afirma «la cuántica es el paradigma de la ciencia contemporánea». Se podría complementar dicha frase con “la ciencia contemporánea es Metafísica”, ya que los fenómenos como interacción y estados implexos no pueden ser comprendidos en profundidad aplicando leyes del modelo mecanicista.

La presente propuesta es inteligible desde el nuevo paradigma de la ciencia contemporánea, el cual es Metafísico. La Cuántica es Metafísica, ella es capaz de decir lo indecible y mostrar lo invisible.

Estas percepciones nos brindan la posibilidad de que las cosas que observamos puedan ser interpretadas tentativamente como signos que nos proporcionan algunos indicios quizás no del todo equívocos de una realidad superior y, por tanto, que las formas más altas de la espiritualidad son plenamente compatibles con lo que parece emerger de la física contemporánea.

Bernard d’Espagnat

———————————

II

De  la  Incomunicación  de  los  Muchos  Mundos  a  las Infinitas Vibraciones  Interactuando

You are a function of what the whole universe is doing in the same way that a wave is a function of what the whole ocean is doing.

 Alan Watts

——————-

De la noción de implexión surgió la Tesis de Hugh Everett III (1957), Formulación de los estados relativos de la mecánica cuántica, ampliada luego por Bruce DeWitt (1971) como La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica. Ella afirma que el estado cuántico describe por completo las alternativas de la realidad. Todos los resultados posibles coexisten, se da una superposición.

La superposición de los mundos es real pero hay un mundo diferente para cada medición y una copia del observador para cada mundo. Cada copia del observador experimenta resultados diferentes y cada copia del universo continúa su evolución de modo independiente. La medición no genera ningún colapso. Cada suceso nuevo provoca bifurcación y el número de universos alternativos tiende a infinito.

Físicos como Roger Penrose, Stephen Hawking, Murray Gell-Mann, consideran que la teoría en esencia es correcta pero el nombre Mundos Múltiples es inadecuado y prefieren designarla como Historias Múltiples.

Los universos paralelos existen, así de contundente es el Dr. David Deutsch quien, en su paper The Structure of the Multiverse [5], demostró matemáticamente que el universo como árbol infinito es lógicamente consistente y real. Dicha reformulación resuelve la paradoja de los estados implexos del experimento de Schrödinger. La paradoja surge cuando aplicamos nuestras leyes a un solo mundo y no percibimos que en el universo hay distintas escalas. Este replanteo evita el colapso ya que considera que no hay evidencia experimental a su favor y además afirma que no hay acción a distancia. Al respecto Lev Vaidman afirma:

“The MWI resolves most, if not all, paradoxes of quantum mechanics (e.g., Schrödinger cat). A physical paradox is a phenomenon contradicting our intuition. The laws of physics govern the Universe incorporating all the worlds and this is why, when we limit ourselves to a single world, we may run into a paradox. An example is getting information about a region from where no particle ever came using the interaction-free measurement of Elitzur and Vaidman 1993. Indeed, on the scale of the Universe there is no paradox: in other worlds particles were in that region”.[6]

Ahora bien, Howard Wiseman y Michael Hall, del Centro de Dinámica Cuántica de Griffith (Australia) y Dirk-Andre Deckert, de la Universidad de California, en el artículo Quantum Phenomena Modeled by Interactions between Many Classical Worlds [7], afirman que los Muchos Mundos existen y que interactúan influyéndose mutuamente. Es decir los Muchos Universos Alternativos no evolucionan independientemente sino que interactúan entre sí. Teniendo en cuenta estas últimas investigaciones, se propone una nueva denominación para la Teoría de Hugh Everett III: Infinitas Vibraciones Interactuando.

De esta manera se ofrece un nuevo perfil de los efectos cuánticos; el clásico principio Cartesiano “Pienso, Existo” sufre la siguiente metamorfosis “Interactúo, Soy”.

Entonces, ¿Qué es nuestro universo? Es una particularísima vibración. No vivimos en un universo ni en multiversos. Vivimos en una vibración amorfa sin centro, lo que significa que un suceso no está cerca ni lejos de otro, ni precede a otro. Cada interacción produce una fluctuación en el Éter, del cual emana una vibración.

Emanan infinitas vibraciones que interactúan entre sí. Nuestra vibración es una de las infinitas alternativas. Las vibraciones son malla de información con infinitos puntos de interacción entre ellas, en cada punto se produce una implexión de estados; es allí donde interactúan los mundos. Nuestra vibración no es origen ni final de algo, sino fluctuación del Éter. Cada vibración contiene la información del Éter. Los componentes de cada vibración interactuaron antes de la fluctuación. Así, una vez producida la misma, dichos componentes continúan conectados.

Esta es la razón por la cual el espíritu humano puede ir más allá de la materia visible y palpable, ya que posee recuerdos moleculares por haber sido parte del Éter antes de la fluctuación. En cada célula portamos el sello biológico-geométrico del Éter.

El Éter Cuántico es como el campo de Higgs, un continuo que existe ubicuamente; las vibraciones siguen interactuando con el Éter, de esa manera algunas entidades cuánticas adquieren masa y otras no, según el patrón dimensional de la vibración.

Si bien hay infinitas vibraciones, cada una tiene su patrón dimensional con una red compleja de fuerzas y leyes que tejen el advenimiento de Vida. Según el patrón dimensional de una vibración, su destino será diferente al de otra vibración.

Las entidades cuánticas traspasan de una vibración a otra en los infinitos puntos de interacción, a modo de efecto túnel, haciendo interactuar a los mundos y dejando una huella en ambas vibraciones. El latido de ambas se conecta en ese punto de implexión.

La presente propuesta es inteligible desde el nuevo paradigma metafísico. La física del presente es la metafísica del futuro.

«…Romper el círculo es encontrar lo que por sí solo no puede conocer de sí mismo. Es encontrar un principio fundador de la ciencia que la ciencia no puede aportar. Ésta no puede más que hacerlo entender. Así quizás, llega el tiempo en que podría comenzar la metafísica. (…) En resumen, se trata de intentar conocer, de alcanzar lo que la ciencia lleva en sí y que ésta no puede decir ».[8]

III

DIOS JUEGA CON EL DADO CUÁNTICO

Albert Einstein dijo Dios no juega a los dados.

Stephen Hawking dijo Dios no sólo juega a los dados. A veces también echa los dados donde no pueden ser vistos.

Un juego aislado no se corresponde con las nociones de implexión e interacción.

El discurso de ambos científicos es reflejo de dualismo, fragmentación y separación; por un lado Dios y por otro lado los dados. Los científicos hacen referencia a dados clásicos, mas Dios no concibe dados clásicos en su juego. Dios juega con el Dado Cuántico. El juego es un código con frecuencias biológicas-geométricas que reorganiza las infinitas interacciones del Dado. Ni Dios ni el Dado están separados.

El Éter y el Dado contienen el código de Dios. El código de Dios es su propio ADN. Las interacciones del Dado portan el sello biológico-geométrico primigenio que dan origen a la danza de la vida por ello, las interacciones son el Arjé.

El Dado Cuántico es un hervidero con información divina, es caldo de Arjé.

El Éter y el Dado están animados por la misma chispa vital, es la misma energía la que fluye; la misma energía primigenia vibra en el Éter, en el Dado y en el Humano.

Somos manifestación del pensamiento de Dios.

Todo lo que existió, existe y existirá es forjado en las interacciones del Dado, por ello, las vibraciones contienen el Código del Dado. Cada elemento de nuestra vibración posee información del Gran Jugador, que no es otro que el Primer Pensador. Dios, más que el Gran Arquitecto, es el Primer Filósofo.

El código del Primer Pensador es su propio ADN, es decir, cuando Dios juega participa su ADN a las interacciones y a las vibraciones. Por ello Dios es omnipresente.

Cada pensamiento de Dios produce una interacción en el Dado, por ello cada patrón dimensional es un pensamiento divino y único. Dios juega con su ADN y el Cosmos florece.

Nuestra vibración y todo lo que en ella se desarrolla está impregnada de información del Primer Pensador.

¿Podemos concebir la Divinidad como una fuente de la cual emanan infinitas vibraciones? Si!

Uno de los atributos de nuestra vibración es la característica de su trenzado. No son los cuerpos los que giran y se mueven (planetas, soles, galaxias), dicho movimiento es una ilusión. Es el patrón dimensional del trenzado el que vibra distribuyendo materia y energía. El Trenzado es el ingrediente esencial que conecta íntimamente todos los eventos ya que la información que poseen las entidades cuánticas y la información del trenzado es la misma. La información no tiene sitio, ella es por doquier. Así, la ilusión de lo lejano se vuelve presente continuo.

Otro de los atributos de nuestra vibración es que no hay fuerza fundamental ni nivel fundamental sino código que reorganiza las infinitas interacciones. Las interacciones provienen del Dado, en el cual todos los componentes de cada vibración interactuaron antes de la fluctuación, por lo que dichos componentes jamás dejan de estar conectados. Como afirma Aristóteles cuando define el término continuidad, lo hace en sentido de unidad integral, lo que quiere decir es que cuando las cosas se tocan entre sí se convierten en una y la misma cosa (Ion Soteropoulos).

Otro de los atributos de nuestra vibración es la característica de la estructura del ADN Humano. Éste tiene un comportamiento vibratorio y evoluciona según el código biológico-geométrico de la vibración que lo contiene; tanto las células como las neuronas interactúan entre ellas para formar órganos y desarrollar pensamientos y consciencia. Es decir, todo lo que vive y evoluciona dentro de la vibración posee el mismo código de la vibración. El código es la base primordial de la existencia, es pulso y latido que nos unifica, es la fibra que une los elementos en uno. De ahí que nuestra consciencia es no-local, infinita y eterna porque está conectada a nuestra vibración y al Cosmos.

Somos consciencia del Cosmos.

Se plantea un cambio de paradigma. Un cambio en el concepto de hombre y de vida, en la manera de construir el saber y en la forma de pensar. Por ello, más que cambio es metamorfosis.

Estas ideas modifican el trascendental posicionamiento del Humano en el Cosmos, estamos intrínsecamente conectados. Somos uno.

El Humano del siglo XXI debe inspirar solidaridad y colaboración para vibrar en armonía con el Primer Pensador, así, comprender la colosal trascendencia humana en la obra de Dios. Estamos embebidos de pensamiento divino. Si bien Dios en su infinitud cuántica es absolutamente libre, en la profundidad de nuestra existencia poseemos esta naturaleza infinita; debemos alcanzarla, conquistarla y merecerla.

Llegó la época de recordar que el plan Divino y la parte del plan Divino son uno. El código de la vida refleja el código del Cosmos. Es el mismo código. Cuando recordamos esto,  nos ponemos en sintonía con todas las cosas y brota la armonía en los detalles. El Primer Pensador nos muestra orden, armonía, belleza, elegancia y simplicidad en el Cosmos, el Cosmos refleja su pensamiento. Su pensamiento es la energía que hace vibrar y latir el corazón humano.

[1] Ball, P. (2013). Quantum  quest.  Nature, Vol 501.

Disponible en : http://www.nature.com/news/physics-quantum-quest-1.13711

[2] Noción de Lévy-Leblond, J.-M. Mots & maux de la physique quantique. Critique épistémologique et problèmes terminologiques. (2000). En Revue internationale de philosophie n°2, 243-265. pp. 11.

“On pourrait alors remplacer ‘enchevêtrement’ (‘Verschränkung’, ‘entanglement’), par  ‘implexion’, et, au lieu d’un ‘état enchevêtré’ parler d’un ‘état implexé’”.

[3] De la Torre, Alberto Clemente. (2012). Física en perspectiva humanística. Universidad Nacional de Mar del Plata. Eudem, pp. 258-259.

[4] De La Torre, Alberto Clemente. (2011). Física cuántica para filo-sofos. FCE. 2da. Edición. México pp. 127-128.

[5] Deutsch, D. (2001). The Structure of the Multiverse. Centre for Quantum Computation. The Clarendon Laboratory University of Oxford. OX1 3PU, UK.

Disponible en: http://xxx.lanl.gov/ftp/quant-ph/papers/0104/0104033.pdf

[6] Vaidman, L. (2014). Many-Worlds Interpretation of Quantum Mechanics. Stanford Encyclopedia of Philosophy, California, EEUU.

[7] Wiseman, H., Hall, M.,  & Deckert, D.-A. (2014). Quantum Phenomena Modeled by Interactions between Many Classical Worlds. Physical Review X. Vol 4, 041013.

Disponible en: https://journals.aps.org/prx/abstract/10.1103/PhysRevX.4.041013

[8] Omnès, R. (2000). Filosofía de la Ciencia Contemporánea. Barcelona: Idea Books, pp. 266-267.

mi foto para rosebudViviana Yaccuzzi Polisena
Profesora en Filosofía
Magíster en Ciencias Humanas y Sociales.
Mención: Filosofía.
Especialidad: LOPHISS Lógica, Filosofía, Historia y Sociología de las Ciencias.
Université Paris 1- Panthéon. SORBONNE
Diplomada en Filosofía de la Ciencia. Especialidad: Filosofía de la Física. IFICC. CHILE
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1 Comment on DIOS JUEGA CON EL DADO CUÁNTICO LAS INFINITAS INTERACCIONES SON EL ARJÉ

  1. “Albert, stop telling God what to do with his dice”.

    Niels Bohr

    ps Where God is a mere equation, of course!

    Best Regards,

    Like

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