PAIN IS TEMPORARY PRIDE IS FOREVER. Rosebud, Dublin (EIRE) – Year 10

Conversación con Carlos Alberto Montaner

Uno stupido che cammina va più lontano di dieci intellettuali seduti (Jacques Séguéla)

Il giornalista è stimolato dalla scadenza. Scrive peggio se ha tempo. (Karl Kraus)

Montaner,_Carlos_Albertode Gordiano Lupi. Carlos Alberto Montaner llegó en Italia, donde hablerá de su ultima novela: La mujer del coronel, en las Islas Tremiti, en Puglia. La conversación entre Gordiano Lupi y Montaner será el 10 de agosto a las 9 y 30 de la noche, en la Isla San Domino, plaza Lucio Dalla.
El escritor y periodista cubano - que en esto momento se encuentra en Roma - contestò algunas nuestras preguntas.

¿Cuándo y cómo te fuiste de Cuba? ¿Es verdad que hiciste actividad contrarrevolucionaria y que te detuvieron bajo la acusación (mentirosa) de tener en tu casa material incendiario?

Me fui de Cuba en 1961, hace más de medio siglo. Tenía 18 años. Salí junto a cientos de jóvenes cubanos que habíamos sido protegidos por diferentes embajadas. Casi todos éramos estudiantes. Yo me había escapado de la cárcel. Estábamos preparando una huelga entre los estudiantes contra la sovietización de Cuba. Nos acusaron falsamente de prepararnos para recurrir a la violencia, como la que Fidel Castro había utilizado para derrotar a la dictadura de Batista, pero no era cierto nuestro pequeño grupo de estudiantes.  

La organización Rescate Revolucionario Democrático y el Frente Revolucionario Cubano no tienen muy buen prestigio en la prensa italiana. ¿Puedes decirme las verdaderas finalidades de esas organizaciones? ¿Y la Unión Liberal Cubana?

La oposición a la sovietización de Cuba, en esa primera fase, provino de los mismos grupos que lucharon contra Batista y fueron traicionados por Fidel Castro. La revolución se hizo para crear un país libre, con elecciones periódicas, restituyendo la Constitución vulnerada por Batista, pero Fidel se empeñó en copiar el modelo soviético y muchos de sus excompañeros se enfrentaron a él. La dictadura cubana ha hecho un intenso trabajo para confundir a la opinión pública. Esas campañas en mi contra, llenas de mentiras, son típicas de las operaciones de desinformación puestas en marcha por las dictaduras de corte soviético. Eran típicas en la URSS y en todos los países de lo que se llamaba el Bloque del Este. Recuerda que el gobierno cubano fue formado el KGB y por la Stasi. Contra mí lo han probado todo. Hasta me enviaron a mi oficina de Madrid una bomba dentro de un libro llamado Una muerte muy dulce. Hace poco se publicó un libro sobre estas operaciones de difamación. Se titula El otro paredón. 

¿En la España di Francisco Franco luchaste por la democracia?

En la España de Franco me uní a los grupos liberales. Escribí muchas columnas sobre el tema. Tras la transición a la democracia en España, que viví con mucho entusiasmo, comencé a pensar que algo así pudiera suceder en Cuba. A fines de los años ochenta, cuando comenzó la perestroika en la URSS, y luego cuando fue derribado el Muro de Berlín, junto a un grupo de cubanos liberales creamos la Unión Liberal Cubana para impulsar un cambio pacífico en la Isla.

¿ Mantienes siempre en Madrid tu curso universitario? ¿Ahora haces solo periodismo?

Este año dejé de dictar mi curso HISTORIA DE LA LIBERTAD que enseñaba en la Universidad Francisco de Vitoria. Me fui a Estados Unidos para trabajar con CNN en calidad de analista. Continúo con mis columnas periodísticas. 

En Italia, periodistas de izquierda escriben que tu trabajas para producir informaciones falsas sobre Cuba y sobre enfermedades de Fidel Castro; dicen también que tus columnas son llenas de odio contra el régimen cubano, que tu papá era un general de Batista… Yo no he encontrado en tus notas políticas ni odio ni irritación, sino mucho equilibrio. ¿Puedes desmentir estas voces difamadores de tu trabajo periodístico?

Mi padre era periodista, era amigo de Fidel Castro, quien solía visitar mi casa, mi tío Pepe Jesús Ginjaume Montaner era el líder de Fidel Castro en una organización llamada Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR) a fines de los cuarenta. No sé de dónde se sacan esas mentiras.  En cuanto a mis críticas a ese sistema, ¿cómo se debe juzgar a una dictadura tercamente estalinista controlada por la misma familia desde hace más de medio siglo?

La mujer del coronel es una novela de amor – mejor… un thriller de amor – que llega después de tantos ensayos. Tú crees que se puedan contar más cosas y hablar mejor de los problemas políticos escribiendo fiction?

Lo realmente importante de La mujer del coronel es el problema humano, no el político. Es, como dices, un thriller de amor con tintes eróticos, sobre el adulterio y sobre los valores machistas imperantes en Cuba.

El machismo en Latinoamérica -y sobre todo en Cuba- sigue siendo un problema?

Sigue siendo un problema muy grave. El gobierno cubano ha hecho cosas que ninguna dictadura se ha atrevido a hacer en América Latina: el castrismo ha encerrado a los homosexuales en campos de trabajo forzado en los años sesenta y en los ochenta los ha obligado a emigrar del país a punta de bayoneta durante el éxodo de Mariel. Es el único gobierno que espía a las mujeres de los líderes y si descubre un adulterio se lo comunica al marido para que se divorcie de la pecadora o renuncie al Partido. Es una mezcla de estalinismo con inquisición religiosa.

¿Nuria c’è moi, como por Flaubert? ¿La protagonista del libro tiene algo de tuyo?

Todos los personaje tienen algo mío, aunque sea de manera indirecta, como sucede con los personajes de cualquier novela. Los personajes se fabrican con experiencias directas o indirectas que han tenido los autores.

Featured image, Carlos Alberto Montaner